Entrevista a Kaja: la valiente artista croata self-made habla de su nuevo single “Shameless” y de su recorrido como artista mediterránea en Londres.
- Arianna B. Bartolozzi

- hace 4 días
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En esta entrevista hablamos con Kaja, cantante, compositora y productora croata con base en Londres y crecida en Alemania, lo que aporta a su trabajo una perspectiva profundamente multicultural. A pesar de estas influencias diversas, siempre ha mantenido una identidad fuerte y auténtica, arraigada en sus orígenes mediterráneos.
Esto se refleja claramente en su música y en su último sencillo Shameless, disponible en todas las principales plataformas de streaming. Valiente, independiente y directa, Kaja presenta una música que refleja tanto su seguridad artística como una clara visión creativa. En esta entrevista habla sobre su infancia, su proceso creativo, su identidad cultural y los temas que atraviesan su trabajo, incluyendo la historia y el mensaje de Shameless.
¡Disfruten!
Sos croata pero vivís en Londres. ¿Cuáles son las principales diferencias que notaste entre las escenas musicales de los dos países?
Soy croata, pero nací y me crié en Alemania, en Berlín, así que tengo más para decir sobre la industria musical alemana como artista, creo. Sin embargo, trabajé con algunos artistas croatas como productora musical y el consenso general es que el mercado croata es bastante chico y que, si no hacés pop en inglés o cajke, que básicamente son el turbo-folk croata, puede ser bastante difícil encontrar tu público.
Es interesante para mí porque creo que el Reino Unido y Croacia son, en cierto sentido, los extremos del mismo problema: Croacia es chica, la industria musical es chica y, sobre todo si hacés música más alternativa, puede ser difícil encontrar tu público. A pesar de eso, el mercado angloparlante, como el del Reino Unido, es mucho más grande y la industria es enorme, pero también está tan saturada que los oyentes reciben bombardeo de distintos tipos de música todo el día, todos los días. Entonces, si sos un artista independiente acá, igual es muy difícil encontrar un público y gente que quiera escuchar tu música. Así que sí… no quiero sonar pesimista, pero ¡creo que es una lucha en todos lados para los artistas independientes!
¿Pensás que esta mezcla de culturas te influye a nivel creativo?
Creo definitivamente que crecer con la cultura croata y con influencias de la música croata me influye como autora, sobre todo. Mi mamá escuchaba mucho yugorock cuando era chica: Plavi Orkestar, Crvena Jabuka, Srebrna Krila, bandas increíbles que todavía escucho hoy. Algo que me llama mucho la atención de la música croata, bosnia y serbia es que el tono de las letras siempre es bastante autoconsciente y un poco irónico.
La música balcánica en general, creo que eso también se extiende a la música mediterránea, es muy intensa emocionalmente. Se te rompe el corazón, tu novia te deja, no sabés cómo vivir sin ella, pero después también la engañaste con su hermana, así que tal vez un poco de razón tiene.
Me gusta mucho eso en las letras de mucha música tradicional croata. Quiero tener siempre eso también en mi música: ser consciente, poder reírme de mí misma. Soy una persona bastante sarcástica en general, así que eso se traduce naturalmente en mis letras.
¿Qué significa para vos, como chica mediterránea, llevar tu música a un público internacional?
Creo que significa poder comunicarle a gente que no es mediterránea quién soy y hacer que entiendan mejor mi cultura. Creciendo en la diáspora en Alemania, siempre me sentí como si no perteneciera del todo, como si la gente no me entendiera, como si fuera la rara y como si no pudiera conectar con los demás de la misma manera en que puedo conectar con otros mediterráneos.
Creo que esta es una experiencia que probablemente todos vivimos. Siempre me resultó más fácil hacer amigos con otros italianos, españoles o griegos porque parece que venimos de un trasfondo cultural más similar. Muchos alemanes, cuando era más chica, tenían más dificultad para conectar conmigo de la misma manera porque no entendían realmente por qué era como era o mi perspectiva sobre muchas cosas.
Entonces creo que hacer música a escala internacional es una gran oportunidad para presentar mi cultura y también para explicar que por eso soy así y que eso influyó enormemente en quién soy como persona. Ojalá esto ayude a conectar mejor con otras personas que no tuvieron mi misma experiencia y no crecieron como yo.
Tu último single se llama Shameless. ¿Cómo lo describirías a alguien que todavía no lo escuchó?
Shameless es un tema pop alternativo que intenta liberarte de la vergüenza con la que creciste, sobre todo como mujer joven en nuestra sociedad, en particular en relación con la libertad sexual. Intenta liberarte de esa vergüenza, hacerte sentir sin vergüenza y también hacerte bailar, porque creo que esas cosas van juntas.
¿Qué tan personal es este tema? ¿Nace de experiencias directas o de lo que observaste?
Shameless es lamentablemente un tema muy personal. Sufrí una violencia sexual. La denuncié y atravesé el proceso legal. Como muchas mujeres antes que yo, viví el victim blaming y el slut shaming. En un intento de hacerme parecer menos creíble, la defensa bajó al nivel de “dónde estabas, qué tenías puesto y por qué habías tenido relaciones sexuales consensuales previas al ataque”. Una parte importante también fue atacar mi estilo de vida, mi forma de hablar y mi forma de presentarme. Y funcionó. El culpable no fue condenado. Lamentablemente esta es una estrategia muy común usada para desacreditar a víctimas de violencia sexual.
Entonces Shameless habla justamente de recuperar esa narrativa y de recuperar quién soy como persona. Estoy un poco entrando en esa persona que construyeron sobre mí, y al mismo tiempo diciendo que no creo que sea vergonzoso ser quien soy. No creo que sea vergonzoso tener un sentido del humor un poco particular, vestirse de cierta manera o tener relaciones sexuales consensuales con otros adultos que consienten. Creo en cambio que sí es bastante vergonzoso cometer una violencia sexual, ¡pero esa es solo mi opinión!
Me gusta mucho que en inglés la palabra “shameless” pueda verse de dos maneras. Normalmente se usa en sentido negativo, tipo “es tan descarada, un poco maleducada, un poco irrespetuosa”, pero al mismo tiempo significa simplemente “sin vergüenza”, que para mí es algo positivo. Me gusta poder usar ese título y darle la vuelta en ambas direcciones.
Sos cantante y productora. ¿Te sentís más cercana a alguno de los dos roles o te gustan igual?
Qué buena pregunta. Creo que es prácticamente 50 y 50. Me encanta presentarme en vivo. Me doy cuenta enseguida cuando no me presento por un tiempo: me siento un poco ansiosa, de mal humor. Lo necesito. Es como una especie de necesidad, casi una adicción. Necesito estar en un escenario cada tanto para sentirme mejor.
Al mismo tiempo me gusta mucho el proceso creativo, que para mí ocurre sobre todo en el estudio. Entonces creo que necesito ambas cosas en mi vida. También me gusta que, como productora, cuando trabajo para otros artistas puedo ponerme en su lugar por un día y probar su visión. Y después como Kaja, como artista, simplemente puedo expresarme a través de la producción y la escritura.
Cuando escribís música, ¿las imágenes, los lugares o los estados de ánimo te influyen tanto como las melodías?
Definitivamente los estados de ánimo. Las emociones las siento de manera muy fuerte y profunda. Creo que es un poco un estereotipo sobre las mujeres mediterráneas, pero viéndome a mí y a mis amigas y mis familiares mediterráneas, todas somos bastante apasionadas y sentimos las cosas muy profundamente.
Entonces sí, los estados de ánimo influyen muchísimo en el tipo de música que escribo.
Mi próximo single, que sale a fines de julio, se llama So Help Me God. Y está totalmente inspirado en la rabia, en sentirme extremadamente enojada. A veces me siento tan enojada que pienso que siempre me voy a sentir así. Y realmente quise poner eso en una canción. Así que sí, los estados de ánimo tienen una influencia enorme en mi música. Las imágenes y los lugares también, definitivamente.
Creciendo en una comunidad croata en la diáspora en Alemania, íbamos a misa todos los domingos. Me crié como católica romana. Hay una cierta estética ligada a la cultura católica y sobre todo mediterránea católica que influye al 100% en mi forma de presentarme, la ropa que uso y también el look de las portadas de mis singles, por ejemplo.
Y a nivel de imagen me inspiré particularmente en las cuatro chicas que se sentaban delante de mí en la iglesia. Eran hermanas, creo. Se vestían de forma técnicamente muy conservadora porque en la iglesia no podés mostrar hombros o rodillas, pero “la rompían”, cada semana, no hay otra forma de decirlo. Iban ahí y parecían unas “diez de diez”, unas verdaderas “baddies”. Usaban tacos, vestidos ajustados. Siempre estaban cubiertas y apropiadas para el ambiente, con el pelo y el make-up perfectos. Y esa imagen me influyó mucho como artista y en la forma en la que quiero presentarme.
¿Hay algo de tu arte que pensás que la gente debería saber?
Sí, creo que la gente debería saber que hago todo sola: es realmente un one-woman show. Nunca estoy lo suficientemente orgullosa de eso. Escribo, produzco, grabo y mezclo mi música. Principalmente por razones económicas, también me arreglo mi propia ropa. Hice esto (señalando el top en la entrevista en video), ¡no lo mires demasiado de cerca, pero de lejos se ve lindo!
Me encargo de todo a nivel sonoro y visual. Recibo apoyo de mi pareja y de mis amigos, pero el trabajo creativo es todo mío y siempre es 100% lo que quiero hacer, cómo quiero presentarme y lo que quiero decir. Espero realmente poder crear una conexión significativa con la gente porque no hay realmente nadie entre nosotros: solo estamos yo y los oyentes… ¡lo que acabo de decir suena re cursi!
¡Muchas gracias por la hospitalidad, doviđenja!
Podés ver la entrevista en video haciendo clic acá, seguir a Kaja haciendo clic acá y escuchar Shameless acá abajo:



